Habría que buscar respuestas en la rapidez con que las hojas del almanaque caen sobre su historia (personal y musical) para deducir el instinto de este Andrés Calamaro, devenido en paladín de la canción, aclamado como un héroe desmesurado. Quizá, no haya que entender nada. “El entendimiento es una tabla lisa, en la cual nada hay escrito” sostenía tenazmente Sigmund Freud.
Seguramente, lo aconsejable sea empacharse de su derrotero y tomarlo o dejarlo. De cualquier manera, El Salmón le ha obsequiado a la enciclopedia de la música popular argentina algunas de las páginas más inspiradas. Sin olvidar su mejor obra, Nadie Sale Vivo De Aquí (1989), esa que está cubierta de polvo y tirada en un rincón, pero que oficiará de Guía Filcar para que nuestros bisnietos conozcan el recorrido del rock vernáculo.
En definitiva, como una manera de auto-celebrarse, Calamaro acaba de dar un zarpazo con Obras Incompletas, el lujoso Box Set de CD/DVD/Libro que es un eslabón perdido entre su repertorio más popular y el profano. Justamente, con el pretexto de conversar acerca de dicho lanzamiento, 10Música contactó al ex Abuelo de la Nada. Confrontador, expeditivo y altanero, respondió a las preguntas solicitadas, utilizando su casilla de e-mail como vocero.
¿Qué lugar ocupa el lanzamiento de Obras Incompletas? ¿Lo contemplás como un resumen de tu obra?
Es mi balance, es mi legado, son mis mejores pregones, es lo que fui cosechando en esta última década. También, es el estallido de mi obra, resumida y ampliada; en el momento perfecto para escuchar una década de grabaciones intensas, de internarse en la vigilia de los salmones, de hacerse un homenaje cannabico y ponerse los auriculares. Humildemente, creo que estoy haciendo historia, la mía por lo menos.
A lo largo de tu trayectoria, siempre fuiste sacando a la luz una cantidad de canciones que iban quedando relegadas. ¿No te parece que develar tanto material inédito es un acto de exhibicionismo?
No, entonces hacer giras sería pornográfico, los videoclips serían narcisismo patológico y contestar reportajes seria egoísta y excesivo. Mostrar música debería ser lo más normal del mundo… Además, no “mostré”, convidé algunas grabaciones y el inter-publico se encargo de intercambiar los archivos. Fui cándido, quizá imprudente, pero lo peligroso es que sale mi disco y aparecen cien sites ofreciendo descargas gratis, irrespetando la propiedad intelectual... ¿Por qué lo hacen? ¡Ojala sea un acto de exhibicionismo! Pero, no me lo termino de creer… Sí. hay algo de eso pero, en el fondo, lo que quieren es venderse a Google o a algún emporio mexicano o brasileño. Sueñan con ser ricos y lo quieren conseguir a costa de arruinar algo tan bello como el disco.
¿Ves a este momento como un punto de quiebre en tu carrera? ¿Crees que a partir de ahora tu relación con el medio (público, fans, prensa) podría variar sus formas?
No creo que me quiebre. Estoy tocando con los mismos músicos y prolongando la última gira que hicimos en octubre. Para el quiebre faltan unos años, quizás diez, quizás dos. El quiebre consiste en renunciar a ser una figura de éxitos, y reconvertirme en un Leonard Cohen al uso nostro. No se si realmente va a ocurrir. Tampoco creo que cambie mi relación con la prensa y el público… ¿Por qué tendría que cambiar?
En líneas generales, ¿qué análisis haces de lo que fue tu trayectoria en el mundo de la música?
Muy afortunada. Hace 10 años, cualquiera hubiera apostado que terminábamos en la cárcel o en el hospital.
Después de ser padre, ¿cambió mucho tu visión del rock&roll?
No, sigo teniendo la misma visión. Creo que cambió la forma de entender al rock&roll, pero no la mía. A veces, siento que hay una competencia histérica por demostrar un status berreta a costa de intentar, en vano, demostrar la autenticidad.
Luego de haber tenido un reconocimiento importante tanto con las bandas que integraste como con tu carrera solista, ¿qué metas te planteas a futuro?
¿El futuro cuándo es?… No creo en la existencia del tiempo, creo que es una cuestión cultural. Para mí, el futuro empieza la semana que viene. Una gira por hacer, un próximo disco, nuevas formas de sobrevivir con dignidad y alegría, esas cosas son el futuro. Si fuera una planta, tendría raíces y vería pasar a las estaciones del año, mientras me crecen tomates.
Gustavo Bove