Niños mimados del rock británico, los integrantes de Coldplay se conocieron en la adolescencia cuando asistían al University College en Londres. Chris Martin empezó a tocar en bandas cuando tenía alrededor de quince años desarrollando desde temprano una poesía sensible e introspectiva. Las raíces de Jon Buckland anclaban más en el rock pesado de guitarras de Jimi Hendrix y Eric Clapton mientras que Guy Berryman era fanático del funk. Will Champion tocaba desde niño el bajo y la guitarra pero se volcó a la percusión cuando la banda comenzó su carrera profesional.
Su primera presentación importante fue en un festival de bandas independientes organizado en la ciudad de Manchester. Editaron, por ese entonces, algunos EP´s de circulación muy lilmitada. Finalmente, en 1999 consiguieron un contrato con Parlophone. El debut llegó en el 2000: Parachutes combinaba canciones predominantemente acústicas, con melodías simples y frescas pero muy efectivas. "Yellow", "Trouble" y "Shiver" se convirtieron en éxitos instantáneos. En el 2001 se hicieron acreedores de tres premios en la entrega de los Brit Awards y las entradas para su primera gira norteamericana se agotaron con prontitud.
A rush of blood to the head, su esperado segundo disco, salió a la venta en el 2002 superando las expectativas comerciales y artísticas de su antecesor. Manteniendo la línea musical del debut, la nueva placa dejaba entrever un sonido más complejo y a una banda más madura. En su país natal también gozaban buena salud: en el 2003 participaron del Festival de Glastonbury, siendo uno de los shows principales y de mayor audiencia de una de las jornadas. Ese mismo año, editaron un disco en vivo que reúne varios de sus hits.
Continuaron con su trayectoria discográfica en el 2005, cuando en junio de ese año salió X&Y, un disco que fue recibido como uno de los principales acontecimientos del año en el mundo de la música. Tras consolidarse definitivamente como una de las bandas británicas más grandes, regresaron tras un hiato de tres años con Viva la vida en el 2008, álbum producido por el gran Brian Eno.