Instalado sólidamente como el nuevo ritmo latino que hace furor en el mundo y adoptado por varios artistas de renombre para actualizar sus carreras, el reggaetón comienza a dar a conocer sus primeras ramificaciones. Y una de ellas es la que se denomina reggaetón romantic style, algo así como el costado más baladístico y melódico del género y cuyo principal promotor es Nigga.
Félix Danilo Gómez, tal su verdadero nombre, es un joven cantante y compositor panameño que inició su carrera en 1997, participando en compilados junto a otros artistas del género romántico. Pero pronto se destacó gracias al sentimiento que transmitía su voz en los temas "Como puedo cantar" y especialmente en "Déjala", con el que empezó a trascender las fronteras de su país.
En el año 2000 su carrera dio un gran salto hacia delante con "La balada de Nigga", una canción alusiva al Día de la Madre que en la actualidad es casi un himno en toda la región caribeña. Su nombre comienza a sonar cada vez más fuerte en Ecuador, Venezuela y todo Centroamérica hasta que el suceso mayor llega de la mano de "Te quiero", un tema de amor de inconfundible sabor latino incluido en el álbum homónimo y que hoy en día es, además de un hit, su pasaporte de acceso a países como Argentina y México, entre otros.
Con cadenas colgando del cuello y relucientes anillos en ambas manos, Nigga destila el típico look desafiante de todo rapero. Pero a medida que avanza el diálogo con 10Música esa primera impresión se va desdibujando y, en realidad, nos encontramos con un músico aún sorprendido por el alcance de su éxito, que le agradece a Dios por todo lo que está viviendo y cuyo mensaje primordial es el amor y la no violencia al ritmo del romantic style.
¿Cuándo descubriste tu vocación por la música?
En realidad, yo comencé como locutor de radio y nunca imaginé que sería cantante. Desde chico siempre pensé que iba a ser arquitecto o diseñador gráfico porque me la pasaba dibujando y aún hoy es algo que me encanta hacer. Pero en la radio comencé a cantar en los cortes publicitarios o por encima de los temas como una broma y varios compañeros me empezaron a insistir en que debía grabar mis propias canciones. Hice varias audiciones hasta que me convencí de que lo mío era cantar cuando escuché mi primera canción sonando en las emisoras. Así que llegué a esto por empuje de los demás antes que por vocación.
¿Fue difícil hacerse de un lugar destacado en la escena musical panameña o las cosas se dieron demasiado rápido?
En Panamá tienes que ser muy persistente ya que hay mucha competencia. Son muchos los cantantes de reggaetón en español romántico que andan dando vueltas por mi país, así que no fue fácil. De todos modos, creo que tuve suerte porque siempre el nombre de Nigga estuvo entre los más populares. Incluso en los momentos en que no sonaba tanto, la gente no dejó de apoyarme y doy gracias a Dios por eso. Pero desde que apareció el tema "Te quiero" se produjo un fenómeno que aún hoy me sigue sorprendiendo.
¿De qué se trata concretamente el reggaetón romantic style que tanto pregonás?
Es una fusión de la fuerte influencia que tenemos en Panamá del reggae jamaiquino con la balada y con letras románticas totalmente en español. Es menos agresivo que el reggaetón en sí y un poco más lento.
Aunque en tu álbum Te quiero abarcás otros ritmos también...
Es que el reggae tiene muchas facetas muy interesantes, como el roots, el ska y el dancehall en los que me gusta incursionar. No es sólo reggaetón. Busco cierta variedad aunque sin despegarme de la balada romántica.
¿Escuchás otro tipo de música o básicamente te interesa lo caribeño?
Me gusta mucho la música latina, ya sea salsa, zoca, merengue, el haitano, la bachata, el vallenato. Somos muy receptivos de todos los ritmos latinos pero lo más interesante se da cuando varios de ellos se fusionan y crean un nuevo estilo. Así nació el romantic style. Y espero que en mi próximo disco pueda seguir fusionando más ritmos todavía.
¿Por qué creés que el tema "Te quiero" pegó tan fuerte en toda Latinoamérica?
Yo pienso que es un tema con mucha ternura y romanticismo, que puede identificar a cualquiera que se haya enamorado al menos una vez. Está dedicado al primer amor de nuestra vida, ya sea el de la escuela, el del trabajo o el del barrio; es el amor que nunca se olvida y el que nos pega fuerte por primera vez. Creo que en distintas partes de Latinoamérica la gente hizo muy suya la canción porque refleja sentimientos universales.
¿Qué se dice de vos en tu país considerando que casi desde la aparición de Rubén Blades ningún artista panameño había sobresalido tanto internacionalmente?
Están muy orgullosos y expectantes con todo lo que pueda llegar a pasar conmigo en el exterior. Muchas personas que consideraban lo mío como algo de la calle y nocivo para los jóvenes, ahora lo ven como un género musical más que ha trascendido fronteras y sigue creciendo. Estoy muy agradecido a Dios y a toda la gente que me apoya en esto de llevar la música de Panamá a otros lugares que jamás imaginé. Es una música hecha con mucho cariño, llena de paz y amor y que no es nociva para los niños. Al contrario, no sólo "Te quiero" se convirtió en una de las canciones predilectas de los niños sino que me encanta que desde tan pequeños se identifiquen con ese mensaje en su corazón.
¿Cómo resultó la experiencia de grabar junto a Belinda el remix de "Te quiero", teniendo en cuenta que sos muy proclive a los dúos musicales?
Ha sido una experiencia maravillosa tanto para mí como para el pueblo panameño porque nunca imaginé que una cantante tan exitosa como ella aceptaría grabar conmigo. Pero las cosas han crecido de una manera tal que Dios me dio esta oportunidad de trabajar junto a Belinda que es una persona excelente. La pasamos super chévere y espero que no haya sido ni la primera ni la última vez que hagamos algo juntos.
¿Qué expectativas te genera Argentina en esta primera visita?
Las mejores, ya que el disco ha explotado por aquí y está sonando mucho. Espero que esta gira de promoción rinda sus frutos y así poder volver pronto pero con un concierto en vivo para toda la fanaticada (sic). Ganas no me faltan.
Gabriel Hernando