La inmadurez de los adultos jóvenes es un tema que siempre apasionó y seguirá apasionando a las audiencias norteamericanas de todas las épocas. Todd Phillips, el director de Old School, Road trip y uno de los autores de Borat, ha demostrado ser un adepto y un incansable conocedor de la estupidez y mala educación masculina, aunque por momentos su crudo humor es suavizado con unos toques de ingenio y creatividad.
Por ello diría abiertamente que la última película del Sr. Phillips (escrita por Jon Lucas y Scott Moore, quien contribuyó con el asombroso guión de Four Christmases), es bastante divertida. Esto se debe principalmente a los tres protagonistas, Bradley Cooper, Ed Helms y Zach Galifianakis, quienes personifican muy bien al estereotipo masculino que resulta levemente familiar.
El pequeño grupo de mujeres que tienen papeles hablados en la película, pueden parecer en un principio como la figura femenina convencional dentro del imaginario masculino –la dulce y paciente novia; la castradora; la hipócrita inteligente; la prostituta amigable (estilo Heather Graham)- pero en realidad son todas la caracterización de “mami”. Hay una “mala mami” que no nos deja jugar, una “buena mami” que ordena todos nuestros desastres y nos besa si nos lastimamos, y una mamá superespecial que nos da de mamar aún cuando no lo merezcamos. De qué resaca hablamos. Esta película es más segura que la leche materna.
A.O. Scott - New York Times
Los cortos y la publicidad de TV, sugieren otra farsa donde sólo veremos cerveza, borrachos y chicas desnudas, pero ¿Qué pasó anoche? es sorprendentemente inteligente. La película presenta a un grupo de hombres enloquecidos en una despedida de soltero y al mismo tiempo puede resultar una historia de detectives luchando contra el reloj.
El director Todd Phillips desde el principio nos muestra que la cosa va a resultar ruda. El prólogo dispara una escena muy graciosa que nos lleva al pasado. Es una movida muy inteligente dentro de lo que en líneas generales son escenas bastante genéricas y comunes.
El humor es muy burdo y hasta brutal. Phillips quiere demostrar que aquí todo es posible aunque poco a poco cambia el tono. Durante la película Bradley Cooper, Ed Helms e incluso Zach Galifianakis (cuyo personaje se asemeja a una caricatura) permanecen lo suficientemente disciplinados y nunca llegan a pasarse de la línea.
Joe Leydon - Variety