Cuando actuó en Buenos Aires, Lily Allen dedicó una de sus canciones a “las modelos cocainómanas que nos hacen creer que la única forma de conseguir la felicidad es ser flaca”. No hizo ni falta aclarar a quién apuntaba aquel dardo verbal.
Pero, los años pasan. Lily olvidó el pasado, dejó atrás a los amores tortuosos y se convirtió en lo que siempre odió. Luce mucho más delgada, con cambios constantes de look y es compinche de Kate Moss.
Dicha amistad, logró que la top model le pida a la creadora de “Alfie” cantar juntas alguna canción. Según delató una fuente cercana a la dupla, Lily accederá frente al pedido de Kate y le dará un espacio para que se luzca en su próximo disco.
Así, la ex de Pete Doherty seguirá vinculada a la creme de la creme de la escena musical inglesa y no faltará quien le proponga, como ya ha ocurrido, facturar su primer y postergado álbum solista.