1 comentario | ¿Dejaste el tuyo?

“Battle for the sun” – Placebo

El trío inglés liderado por Brian Molko por fin deja atrás la oscuridad y se abre a la luz.

Después de la tormenta siempre sobreviene la calma y, por ende, tras los grises nubarrones suele asomarse el sol. Battle for the sun, el nuevo álbum de Placebo, parece haber sido concebido en ese segundo momento, dado el espíritu luminoso y esperanzador que sorprende desde la primera escucha, precisamente por ese marcado contraste con toda su obra anterior, más próxima a lo lúgubre y a la introversión. 

 

“Necesito un cambio de piel, necesito un cambio”, repite el ahora pelilargo Brian Molko casi como una súplica desde el tormentoso comienzo con “Kitty Litter”. Y así, desde el vamos, la banda muestra a las claras que con este trabajo se propone iniciar una nueva etapa, donde los ritmos se aceleran, las melodías cobran vigor, las letras destilan optimismo y las guitarras se endurecen.

 

 

En esa misma tónica surge “Ashtray Heart”, un tema cuya cita en castellano (“Mi corazón de cenicero”) no sólo asoma como un guiño a sus fans de Latinoamérica (lugar del mundo en donde les va más que bien) sino como otro síntoma de juego, de distensión.

 

 

Musicalmente, el disco planea por cielos abiertos de muy buena factura pop rock (más rock que pop), como en “Battle For The Sun”, “Bright Lights” y “Kings Of Medicine” y, como nunca, descarga un perfil de hard rock contagioso, de la mano del soplo Bowie de la estupenda “The Never-Ending Why” y “For What It’s Worth”, cuyo pegadizo estribillo tribunero, aunque cueste creerlo, linkea sin escalas con cualquier agrupación de glam metal (Mötley Crüe, Poison, Warrant y siguen las firmas).

 

De todos modos, cabe señalar que, a pesar de este presente teñido de esperanza, Placebo no es Madness ni ningún otro representante de canciones con finales felices. A no engañarse. De ahí que tópicos clásicos en su discografía como la angustia, la amargura y la desazón, aunque en cuentagotas, también logran colarse en “Come Undone”, “Devil In The Details” y “Happy You’re Gone”.

 

 

El “lavado de cara” que la propuesta del trío evidencia en Battle for the sun se da no sólo desde el punto de vista lírico y musical. Sin llegar al mismo nivel bombástico y demoledor que, por momentos, caracteriza a Muse, en esta producción discográfica Placebo alcanza, sin embargo, un sonido de ribetes épicos y grandiosos que, sin lugar a dudas, lucirá por demás atractivo en grandes estadios. Y en ese sentido, mucho tuvo que ver el cambio de baterista. Después de quince años, el desgaste pudo más y Steve Hewitt dejó su lugar vacante en manos del pujante Steve Forrest, un músico que, por lo que puede escucharse en el disco, proviene de una extracción mucho más rockera y enérgica, que le otorgó al grupo el impulso necesario para seguir adelante con aires renovados.

 

Desde una óptica cinematográfica, si Meds, su álbum anterior de 2006, fue un tenebroso film en blanco y negro, Battle For The Sun emerge como una película en technicolor apta para todo público. Sin ser un trabajo descollante, más allá de algunos grandes momentos, lo rescatable de él es el valor de Molko y cía en animarse a pegar el volantazo justo a tiempo en lugar de dormirse cómodamente en los laureles. Eso se llama correr riesgos. Algo que muchos grupos, de aquí y del exterior, deberían tener en cuenta si pretenden continuar con vida durante muchos años. Placebo se la jugó y salió ganando.

 

 

Gabriel Hernando 

[Ask] [Bloglines] [del.icio.us] [Digg] [Facebook] [Furl] [Google] [MySpace] [Reddit] [Rojo] [Sphinn] [Spurl] [StumbleUpon] [Technorati] [Twitter] [Windows Live] [Yahoo!]
IMAGENES RELACIONADAS
Imagen 1 de
COMENTARIOS
03.07.2009 | 02:49 |
totalmente de acuerdo, no llega a la epica Muser, pero este giro que han dado, con temas altos y otros no tanto, ha sido lo mejor que pudieron darnos, todos nos favorecemos con el cambio de piel de Placebo. Larga vida Placebo y MUSE. Ikarikun
1
DEJÁ TU COMENTARIO

Ingrese el siguiente código:
CAPTCHA Image

Notas más leídas