Michael Jackson no ha dejado de sorprender al mundo desde que el personaje eclipsó al músico genial que había en él. Lo último que se supo sobre el cantante es que las relaciones amistosas que sostenía con el príncipe de Dubai se habían deteriorado severamente porque Michael habría incumplido con el contrato firmado para la grabación de un álbum. De manera que el príncipe no tuve más remedio que demandarlo por siete millones de dólares.
Los médicos de Jackson extendieron un certificado por el cual aseguraban que Michael estaba enfermo y que por ende no podría comparecer en un tribunal de Londres, ya que el viaje desde Los Angeles sería muy largo para su frágil salud.
Pero Jackson no parecía estar lo suficientemente enfermo como para convertirse a la religión islámica en una ceremonia privada que se habría llevado a cabo en la casa de Steve Porcaro (uno de los hermanos Porcaro que formaron el grupo Toto), y en la que un imán lo habría ungido musulmán. Resulta interesante este cambio de religión ya que Michael Jackson se crió como Testigo de Jehová, y la formación espiritual de su madre era un vínculo muy fuerte entre ambos.
Muchos quisieron ver en esto una maniobra para intentar recomponer sus relaciones con el Príncipe de Dubai y así poder ahorrarse la demanda. Sin embargo, sus médicos aseguraron que Jackson podría viajar en un par de días, y es así que se lo espera el día lunes en los tribunales de Londres para defenderse de la semana. Que Alá lo ayude.